Señales de deshidratación
La deshidratación rara vez llega de golpe. Avanza en etapas, y reconocerlas temprano es clave. Estas son las señales que el cuerpo envía, ordenadas de leves a graves.
Señales leves (1–2% de pérdida)
- Sed creciente.
- Boca y labios secos.
- Orina de color amarillo oscuro.
- Ligero cansancio o falta de concentración.
- Dolor de cabeza tensional.
Señales moderadas (3–5%)
- Mareo al levantarse.
- Disminución de la sudoración.
- Calambres musculares, especialmente tras ejercicio.
- Piel que tarda en recuperar su forma al pellizcarla.
- Irritabilidad inusual.
Señales graves (más del 6%)
Atención médica inmediata: confusión, latido rápido, respiración acelerada, ausencia de orina durante más de 8 horas, fiebre o desmayo. La deshidratación severa es una emergencia.
Poblaciones de riesgo
Niños pequeños, adultos mayores, deportistas de resistencia y personas con fiebre, diarrea o diabetes deben prestar especial atención. En los mayores, la sensación de sed se atenúa con la edad: no esperar a sentirla es buena norma.